¿Por más qué intentas, no consigues alcanzar la solución?


​¿Te sientes acorralado y no encuentras salida?


Te invito a leer completa esta entrada, porque aquí te daremos un consejo para que tengas éxito y puedas dar fin a tus problemas.

Sabemos que estás cansado, por lo cual seremos breves al explicarte de qué trata. Necesitamos de tu atención, por lo cual te pedimos que te enfoques en este artículo. Deja de pensar en aquel problema o problemas que tienes por un rato.

Todo esto no es normal; aunque lo parezca, el mal que está pasando en tu vida es causado por alguien que tú no conoces, pero él te conoce a ti mejor de lo que piensas. Conoce tus gustos, tus intereses, tus secretos, tus actitudes y tus miedos. Aunque no lo sepas, vigila tus sueños y está allí viéndote sin que te des cuenta (1 Pedro 5:8). No, no es Dios.

Es Satanás; su nombre proviene del hebreo y quiere decir "enemigo". Sí, enemigo tuyo por ser creación de Dios, como está escrito en la Biblia (Génesis 1:26-27).

En el libro de Génesis, capítulo 3, se nos narra el primer atentado que sufrió el hombre para que desobedeciera a su Creador, lo cual dio como resultado el pecado y la muerte física y espiritual. Esto provocó la separación de Dios y de toda Su bendición (Romanos 6:23).

Dios, como Padre y Creador, amó tanto a Su creación que permitió que viviéramos experiencias en esta tierra. No ha sido fácil, porque en este mundo también abunda el mal generado por Satanás y sus demonios, quienes fueron lanzados del cielo por desobediencia y rebeldía antes de la creación del hombre (Apocalipsis 12:7, Isaías 14:12-15).

Destierro de Satanás
( Isaías 14:12)

Cuando en la mente te surgen miles de preguntas

Tal vez pienses que lo que escribimos aquí parezca incoherente, pero es el enemigo mismo quien pone ese pensamiento para que en este momento te den ganas de cerrar la página. ¡Pero no lo hagas!

A veces uno piensa: Si Dios en verdad amó al hombre, ¿por qué no destruyó a Satanás y dejó que el hombre se perdiera en el pecado y sufriera?

​La respuesta es porque ambos son criaturas de Dios. La diferencia es que uno es espiritual y el otro carnal, pero ambos fueron creados con fines distintos. El hombre ha tenido varias oportunidades en el transcurso de la historia para acercarse a Dios y restaurar esa comunión.

El sacrificio que lo cambió todo

​En el transcurso de la historia, tras la llegada de Jesús el Cristo, el Hijo unigénito de Dios, el panorama cambió. Jesús vino para dar testimonio de que Su Padre vive, que es justo y misericordioso, y que desea darles a Sus hijos lo mejor. Para esto, tenemos que aliarnos con Él y pasar de ser criaturas de Dios a ser Hijos de Dios.

​Muchos líderes y profetas amonestaron al pueblo que caía en el pecado de la idolatría y la mentira. Satanás creyó haber vencido a Jesús en la Cruz, ¡pero cuál fue la sorpresa! Al tercer día resucitó de entre los muertos. Él fue la ofrenda de expiación por los pecados de la humanidad (Isaías 53:5 y 1 Pedro 2:24), borrando con Su sangre bendita todo pecado para salvar a los que creen en Él.

​Él es el único camino a Dios (Juan 14:6)

Invitación

​Jesús sabe por lo que estás pasando y está dispuesto a trabajar en ti. Él quiere librarte del pecado y de los males de este mundo: enfermedades, adicciones, desempleo, miseria, violencia y problemas familiares. Todo aquello que Satanás usa para que vivas atormentado física y espiritualmente.

​Jesús se refiere a Satanás como un ladrón y dice:

​"El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia." (Juan 10:10)

Jesús es el único camino
( Juan 14:6 )

Dios te ama y pone este mensaje en tus manos para que medites en él. Si quieres aceptar la alianza que Dios te propone, acepta al Señor Jesucristo como tu Salvador.

Repite conmigo esta oración:

"Señor mi Dios y mi Padre Creador: Perdóname por todos mis pecados. Acepto que me he dejado seducir por las cosas de este mundo. Ahora mis ojos espirituales se han abierto y reconozco mi mal. Soy creación tuya y quiero ser hijo tuyo; acepto a tu hijo Jesucristo como mi Salvador y Señor. Me pongo en tus manos para que hagas Tu voluntad en mi vida. Manda al Espíritu Santo a proteger mi alma. Amén."

Permítanos orar por ti
(Comunícate con nosotros )




Contacto y Comunidad

​Gracias por leer este artículo. Este mensaje llega a ti por medio de RSV Radio: Soplo de Vida. Queremos estar cerca de ti y apoyarte en tu caminar espiritual.


¿Cómo contactarnos?

Ya no manejamos atención por WhatsApp, pero queremos escucharte a través de nuestros canales oficiales:

  • Correo Electrónico: Escríbenos directamente a soplodevidar@gmail.com.
  • Canal de Telegram: Únete a nuestra comunidad. Es un canal público donde compartimos contenido, pero a la vez privado para tu seguridad. Allí puedes enviarnos:
    • Mensajes de voz con tus testimonios.
    • Peticiones de oración.
    • Servicios de agradecimiento.

¡Suscríbete a nuestro Blog!

No te pierdas ninguna actualización. Presiona el botón azul de suscripción a la derecha de esta página y te notificaremos a tu correo cada vez que publiquemos nuevo contenido para tu crecimiento espiritual.

Atentamente.


Pr. Adrián Escalante

RSV Radio: Soplo de Vida

Entradas más populares de este blog

¡Bienvenidos a una Nueva Etapa! De RBC a RSV Radio: Soplo de Vida.

Dios y la prosperidad